Sueño de amor

Parecía que se comería el mundo, por un amor intenso que de pronto llegó, sin previo aviso. No hacía falta explicar nada. Todo estaba a flor de piel, sin razón aparente, sin compromiso aparente, sin huella aparente. Sólo estaba. Vestía del turquí del Caribe, del rojo del fuego intenso, del verde espeso de las hojas y su única intención era aprehenderse, para no escapar jamás.
Parecía que los ancestros lo habían pactado todo, desde antes del nacimiento. Él daría tumbos, aquí y allá, ilusionaría a muchas y sufriría por otras que, amándolo o no, lo dejarían volar, sin compañía, desnudo en su soledad. Ella sin saberlo, se guardaría para él, aceptaría lisonjas de quien nunca colmaría necesidades ni sueños. Andaría firme pero ansiosa, esperaría el momento del encuentro.
Parecía que los amigos comunes sabían, que las premoniciones se cumplirían porque él como ella, habían nacido el uno para el otro. Nada se había dicho antes. Un rostro en la distancia delató la presencia mutua. Un saludo. ¿Cómo estás? Llevo días intentando acercarme. Temo el No y por eso me alejo.
No hay sorpresa, a pesar de la inesperada declaración. El sexto sentido, la intuición dejan entre ver que es él. No es el Príncipe Azul de la Adolescencia, pasó el tiempo. No es el joven veinteañero, pasó el tiempo. No es el intrépido varón que puede elevarse al infinito y regresa impetuoso para una nueva contienda, pasó el tiempo. Sin embargo, embriaga con su voz, melódica, llena de colores, que recuerda el amor decidido. Promesas—muchas. Coincidencias…muchas. Ansias…muchas…
No hay sorpresas. La vida duele, duele mucho. Pérdidas irreparables que laceran para siempre. No existe explicación alguna, al no ser la de un joven que le ha tocado vivir muy de prisa para cuidar a su madre: “Es una espiral, unos vienen y otros se van porque cumplieron su ciclo, por eso hay que vivir cada día como si fuera el último. Nadie muere la víspera”.
Se escucha una canción, “…Solamente tú, solo amor y tuuuuuú… como dueles cada día, cómo alcanzo esa emocióoon… que siempre llevas a escondidasss, como hacer que vuelvaaaa, cómo hacer que sepas, dónde está la Vidaaaa, dónde estáaaaaaaaaaa la Viiidaaaaaaaa…”
A cada paso aparece un conocido que bendice el hecho. ¡Coño, qué bueno, ahora sí Dios puso su mano! Lo merecen, claro que se merecen. Acercamiento a los seres queridos. Hay que celebrar. El brillo en los ojos y la alegría delatan.
Se escucha un piano y una voz…”ay, amor, ay amor, ay amorrrr…” Un sólo de guitarra… Historias que se tejen para vivir el minuto, aunque duela el corazón. Hola, qué haces…?
Te pienso. Qué haces tú?
Igual te pienso. Me descubro en un lugar que no conozco. Estamos los dos y yo te canto, te canto y la gente aplaude nuestro amor. Se escucha nuevamente el piano y una voz rasgada…”porque tú me faltas, quiero darle al alma, el consuelo que me falta, porque el pensamiento…” Aflora una coincidencia. Pensaban lo mismo, sólo que ella sí conoce el lugar.
Un sueño. Tormentoso. Están los que ya partieron reunidos. Aprueban el amor pero temen a las viejas cicatrices, a las mutilaciones, a la costumbre de la soledad, al genio contenido, exacerbado por los golpes, por los abandonos, por las enfermedades. Se escucha una canción, el opening es largo…”…como agua de cristal, así es el amor que yoooo, llevo por dentroooo y me consumo, cuando te sueño, las mañanas junto a ti son como el sol inmensoooo…”
Un silencio, dos…Miedo, mucho miedo. Un amor verdadero no puede perder el tiempo en miedos, por justificados que parezcan. Sombras que retornan. Ambiciones que se reanudan. Claudicaciones inadmisibles. Añoranzas…muchas añoranzas que, algunas personas no saben cómo salir de ellas y renuncian.
Sale el Sol, como todos los días. Anuncia un Hoy, que no se permite el lujo del temor. A la Vida hay que irle de frente. Al amor hay que irle de frente. Se escucha una canción…“Se me escapa el alma, cada mañana, por esa puerta que dejaste abierta cuando te marchabas…esto no es poesía, es la melancolía que acaba conmigoooo…” Sigue el solo de guitarra…
El beso de un niño anuncia el triunfo de los que no temen, de los que se les estruja el espíritu pero se levantan y apuestan a la felicidad. Se escucha una canción—“y voy a darte todita… las ganas de hallarte…en una canciónnn…se me antoja tu vidaaaa en una canciooooón”.

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Acerca de regla7

Soy una cubana que ama su país y necesita estar rodeada de buenas personas.Amo la sinceridad y la lealtad
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