Juanito, el chistocito

Esto de los chistes a veces sí, a veces no. Hay a quien le quedan y a otros no. Mi padre, un hombre con un sentido del humor extraordinario, muy a pesar de su rostro serio, siempre decía que hacer chiste era un arte y que no todo el mundo nacía para eso. En esa misma cuerda, independientemente de que reconocía a muchos y buenos humoristas cubanos, ponderaba, por encima de todos a Álvarez Guede porque, según él: “ese si vivía del cuento”.

Lo recuerdo sentado delante del televisor viendo algún video que alguien le prestaba para que “gozara”. Lo veía una y otra vez y, cada una de las veces disfrutaba más y más. Aprovecho para decir que eso me encantaba pero que además disfrutaba mucho al viejo.
Sin embargo, hay cada tipo que se las traen en eso de los chistes. Juanito, por ejemplo, un ¿!veterinario!? que alterna con las bromas su andar por la vida. Llega a la farmacia de Varadero, las dependientes son dos negras elegantes, serias y muy profesionales en lo suyo y tras las buenas tardes, él, Juanito, les pregunta a boca de jarro: ¿ustedes saben la diferencia entre un negro y un mono? No hay que decir que lo miraron de forma fulminante, se detuvieron, le echaron un vistazo a la cara con más de tres días sin afeite y sin un buen lavado y le dijeron, tajante, NO.
Y, él, sin el menor reparo, creo que hasta convencido de que haría reír les dijo: “Que uno tiene rabo” y estalló en una risa que inundó todo el espectro sonoro. Las muchachas lo observaron por encima de sus espejuelos y con una mueca de desprecio le dijeron: “terminaste, ese es tu chiste?”
Solo ahí fue cuando Juanito reaccionó. Si hubiera estado en su pellejo juro que no sabría qué hacer, dónde ponerme. Y, para salvar la situación, se apuró en decir: “Yo no soy racista, qué voy a serlo si yo tengo un primo hermano que esssssss, así como tú, mulatico”
-Yo no soy mulata, soy Negra, y a mucha honra, Juanito, esputó molesta una de las muchachas.
-Contra no te pongas brava chica, fue un chistecito.
-Hay chistes y chistes Juanito, te voy a decir como escuché decir hace unos días: “orgullosa estoy de mi negritud, y para que no te equivoques más, aquí no te atrevas a venir a decir más chistecitos de esos, porque, entre otras cosas, bastante mal que te quedan.”
Juanito salió como los perros callejeros, con el rabo entre las patas.

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Acerca de regla7

Soy una cubana que ama su país y necesita estar rodeada de buenas personas.Amo la sinceridad y la lealtad
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